AREA TEMÁTICA: Facilitar el acceso y la reincorporación al mercado de trabajo de las personas que sufren dificultades para integrarse o reintegrarse en un mercado de trabajo que debe estar abierto a todos. DENOMINACIÓN:“ENLACES” es en referencia a la mejora de los mecanismos para la puesta en contacto de desempleados y desempleadas de la comarca del Bajo Guadalquivir con los empleadores y empleadoras de la zona.
Podríamos definir un enlace como un medio por el cual interactúan dos partes o nodos interesados en complementarse o en compartir un mismo fin. Por ello, los enlaces deberán de reunir una serie de factores que faciliten dicho encuentro. Estos nodos se podrán enlazar con otros buscando los mismos o diferentes fines para así formar una red entre ellos. Los enlaces dentro del mercado de trabajo generalmente se tienen asociados a los mecanismos tradicionales de intermediación (oficina de empleo, agencias de colocación, etc.), es decir, creemos que por el hecho de inscribirse en una oficina de empleo se podría constituir un enlace (encuentro entre la oferta y la demanda). Pero, para que se pueda constituir un enlace real y eficiente es necesario de que se den un conjunto de condiciones favorables en el que actúan: entorno, familia, profesores, amigos, conocidos, etc. FACTORES CLAVES: EL interés, motivación, movilidad, formación, valores, conocimiento del mercado, etc., por un lado, y cantidad y calidad de la oferta, por otro. Por esta razón, este proyecto desea intervenir en aquellos factores que pueden favorecer un enlace para así posibilitar la inserción laboral de los desempleados/as beneficiarios. De igual importancia es intervenir sobre los sistemas de conexión o enlaces que, sobre las propias características de los nodos o poblaciones (personas desempleadas y empresariado) que desean formar una conexión a través de un enlace. OBJETIVO: Mejorar el sistema y encontrar nuevas fórmulas que desemboquen en una mayor generación de empleo y que éste sea de mayor calidad. PROBLEMÁTICA: En la actualidad, la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir, cuenta con una tasa de desempleo del 13,1%, por encima de la media de Andalucía 11,8% y de España 10,4%, según los datos de paro registrado. Este porcentaje lo representa un total de 13.915 desempleados/as, de los cuales 6.583 son hombres y 7.332 mujeres. El desempleo en el Bajo Guadalquivir se caracteriza por que su población desempleada está concentrada principalmente en los jóvenes menores de 30 años un total de 5.524, representando éstos un 30% de total de desempleados/as. Este colectivo ha pasado de tener una fuerte presencia de hombres en el año 1994, a que en el año 2004 se supere en número de mujeres (53%) frente al de hombres (47%), debido al fuerte crecimiento de la población activa femenina que en los últimos diez años ha crecido un 9%, 11.264 mujeres más en el mercado de trabajo. De estos jóvenes, más de un 70%, unos 3.867, no cuentan con una formación académica específica ni con una cualificación profesional que les facilite la incorporación al mercado de trabajo. De éstos, 1.740 son hombres (45%) y 2.127 mujeres (55%). Por otra parte, hay que destacar que nuestra actividad económica demanda a profesionales que sin poseer una formación académica especializada, sí cuenten con una cualificación profesional específica, ello se explica porque el porcentaje de ocupaciones contratadas en esta situación profesional representa un 70% de las contrataciones realizadas en nuestro territorio. Muestra de ello ha sido la reducción del desempleo en la comarca en los grupos profesionales de “trabajadores cualificados” y de “personal de servicios y administrativos”, que se han reducido en 5.518 desempleados, suponiendo un 90% de la disminución total. Esta disminución no ha afectado de igual forma a los hombres que a las mujeres, mientras que en los hombres se ha reducido en un 75%, 4.138 desempleados, en las mujeres sólo ha sido del 25%, 1.380 desempleadas. Esta situación de discriminación en la que la reducción del desempleo de forma más acuciada en los hombres que en las mujeres en los últimos 10 años ha venido propiciado por el auge del sector de la construcción y por la propia terciarización de nuestra economía. Este hecho ha beneficiado a colectivos de personas con cualificación que se encuentran en el sector servicio y a hombres, por su pertenencia al sector de la construcción. Esta situación es propia de una masculinización de los sectores económicos, que viene justificada por los datos de ocupación, es decir, en los últimos 10 años, en número de mujeres ocupadas se ha incrementado en 11.136 mujeres frente a los 13.740 hombres. Actualmente, el 97% de las personas ocupadas en el sector de las construcción son hombres, y han pasado de ser 8.594 en el año 1991 a 14.122 en el 2001, un aumento de 5.168 hombres, frente a una incorporación de 235 mujeres. Además 11.136 mujeres que se han incorporado al mercado laboral, 8.368 se incorporaron al sector servicio y el resto lo hicieron en el sector de la agricultura donde el número de hombres permanece constante. Aunque ha habido una fuerte incorporación de mujeres ocupadas en el sector servicio, todavía sigue habiendo una mayor presencia de hombres frente a mujeres, 21.832 y 15.720 respectivamente. Esta situación, jóvenes con escasa cualificación, se agravada por el número importante de fracasos escolares que se dan en el sistema educativo, siendo éstos en nuestro territorio de un 28,3% en las mujeres y de un 34,7% en los hombres, niveles muy por encima de la media europea que se sitúa en el 22%. Los cambios de valores sociales, dónde cada vez se le da menos importancia a la formación como un recurso para acceder a un empleo de calidad, favorece que este colectivo prefiere iniciarse en profesiones de baja cualificación, inestables y con poca remuneración, para posteriormente incorporarse a puestos más estables y mejor retribuido dentro de la misma o en distinta organización. Si la preocupación del empresariado es conseguir una mayor productividad, requerirán de los demandantes de empleo no sólo disposición sino que demuestren el desempeño de una profesión. Para conseguir que estos dos nodos se enlacen correctamente es necesario trabajar el fomento de la calidad en las empresas y la cultura del esfuerzo en la juventud. La situación actual del mercado de trabajo en el Bajo Guadalquivir debe reorientarse para que no se siga ahondando en la situación de desventaja y de discriminación de la juventud con baja cualificación. OBJETIVO GENERAL: Crear enlaces entre los diferentes nodos que intervienen en la Red del marcado laboral para que se facilite la incorporación al trabajo de nuestra juventud, mediante la profesionalización y el aumento del interés por la educación, dotándoles desde los entornos más inmediatos: familia, entorno social, ámbito educativo, etc. de aquellas competencias necesarias para el aumento de su ocupabilidad y posterior inserción laboral.
COLECTIVO: 3.867 Jóvenes: 1.740 hombres y 2.127 mujeres, menores de 30 años que no cuentan con una formación académica específica ni con una cualificación profesional que les facilite la incorporación al mercado de trabajo.
300 Empresarios y empresarias que participantes en la Red de empleadores de Calidad. MEDIDAS: Las medidas que se pretenden llevar a cabo intervendrán en el entorno familiar y educacional, en los mecanismos de inserción laboral y en el mundo empresarial.
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